martes, 6 de septiembre de 2011

“Los escritores somos lectores obsesionados...”

    Es una de las escritoras puertorriqueñas contemporáneas de mayor éxito. Y una lectora voraz.

   “Los escritores somos lectores obsesionados. Nos gusta tanto y tanto el proceso de leer a otros que de repente escribimos para que nos lean. Pero gracias al cielo los escritores escribimos mucho menos de lo que leemos”, así se expresó Mayra Santos-Febres, autora de tres poemarios: Anamú y manigua, El orden escapado y Tercer mundo;  tres libros de cuentos: Pez de vidrio, El cuerpo correcto y Un pasado posible y pez de vidrio;  dos novelas: Sirena Selena vestida de pena y Cualquier miércoles soy tuya, y una obra de teatro: Matropofagia.

    Santos-Febres nació en Carolina. Es profesora de literatura en la Universidad de Puerto Rico (UPR), recinto de Río Piedras, desde  hace diez años. Tiene un bachillerato en Estudios Hispánicos de la UPR. Su maestría y doctorado los obtuvo en la Universidad de Cornell en Nueva York. Allí estudió Artes y Literatura con una concentración en Literatura Caribeña y Latinoamericana, y en Teoría Literaria.

     Como escritora es una lectora asidua, casi “adicta”. Los tres libros que más le han impactado en los últimos siete años son  novelas: Beloved, Pedro Páramo y Tinísima.



    Beloved, de Toni Morrison, es una novela ambientada en Ohio, 1873, poco después de terminada la Guerra de Secesión, cuando las condiciones sociales de los africanos aún no logran una vía que les permitan su liberación definitiva.

    “Me sentí muy identificada a niveles de raza. Trata la historia de la esclavitud de una manera tan hermosa, tan sentida, tan humana, en donde los personajes son más que esclavos, son más que víctimas, son más que negros, son seres humanos. Y yo creo que es una obra que, precisamente por adentrarse en esa experiencia, logra un nivel de universalidad que yo no le he visto a muchas otras. Esa novela me impactó mucho, la leí hace muchos años, pero vuelvo y la leo, vuelvo y la leo”.

    Pedro Páramo, de Juan Rulfo, cuenta cómo Juan Preciado, por encargo de su madre moribunda, fue a Comala para ajustar cuentas con su padre, Pedro Páramo, a quien no conoce. Juan Preciado emprende el viaje, conducido por Abundio, y se encuentra con un pueblo deshabitado y lleno de fantasmas.

   “En esta novela lo que me llama la atención es la estructura. Hace unos brincos en el tiempo, tiene una manera de jugar con la temporalidad y con lo que es realidad y con lo que es mentira de una forma que a mí me parece que es bien interesante. A niveles de estructura es una novela de la que aprendo mucho como escritora”.

   Tinísima, de Elena Poniatowska, es la historia de Tina Modotti, una fotógrafa, artista y militante política italiana, que vivió en México y fue amante de hombres tan apasionados como ella. Sus vivencias se mezclan con la historia del comunismo internacional, la historia de México y la historia de la guerra civil española. “Es tan cómico cómo la historia personal y la historia política se van entrelazando, me parece una novela interesantísima y bien buena”.

    Al preguntarle a la escritora si algunos de estos libros habían cambiado su forma de pensar, respondió: “Porque me han cambiado es que los recuerdo”. Y en cuanto a cómo han influido en su desempeño profesional, comentó: “Yo dependo de los libros, es fundamental, yo no sé vivir sin la lectura, para mí realmente no vale la pena vivir sin leer”.

    En cuanto a los criterios que utiliza para seleccionar lo que considera un buen libro dijo: “Yo uso el método de Horacio Quiroga, si un libro no me atrapa en las primeras dos o tres oraciones, lo cierro. El lector tiene que crecer y madurar para poder llegar hasta donde está el libro y a mí me ha pasado eso”.

     La escritora y profesora Mayra Santos-Febres considera que la lectura es absolutamente necesaria para la mujer actual. “La historia de las mujeres es una muy difícil de acceder, tú no la puedes ver en casi ningún lugar. Entonces, la presencia de la mujer pública sigue siendo una presencia basada en el cuerpo, en la belleza clasista y racista  y en la explotación sexual. La otra versión de lo que es ser mujer no está en la televisión, no está en el cine, no está en los videos musicales. Está en los libros, en los libros es donde único está. Si una no lee se va a equivocar en ser mujer”.

Nota: Este artículo es parte de una serie de entrevistas bajo el título "Qué libros leen las profesionales puertorriqueñas del siglo XXI",  2003.

“La lectura despierta mi imaginación...”

    “La lectura despierta mi imaginación como escritora. No puedo vivir un solo día sin leer. Yo podría quedarme encerrada en una biblioteca con agua y sandwichitos de queso y permanecer ahí toda la vida”, comentó  Magali García Ramis.


   Ésta es autora de dos libros de cuentos: La familia de todos nosotros y Las noches del riel de oro; una novela: Felices días tío Sergio; y un libro de ensayos y columnas periodísticas: La ciudad que me habita. Actualmente trabaja en su próxima novela: Las horas del sur.

    Magali García Ramis nació en Santurce. Hizo un bachillerato en Historia en la Universidad de Puerto Rico (UPR), recinto de Río Piedras. Una maestría en Ciencia del Periodismo en la Universidad de Columbia, Nueva York. Y tomó cursos doctorales en Estudios Latinoamericanos en la Universidad Nacional Autónoma de México.

   En la actualidad es profesora en la Escuela de Comunicación de la UPR, columnista en El Nuevo Día y escritora.

    García Ramis lee de diversos temas, pero afirma tener preferencia por la literatura biográfica. Los tres libros que más le han impactado en los últimos siete años son: El club Dumas, Un alma sin cadenas y Alarife de sueño.

    El club Dumas, de Arturo Pérez-Reverte, es una novela de aventuras en que el personaje de Lucas Corso tiene la encomienda de autentificar un manuscrito y descifrar el enigma de un extraño libro, quemado en el 1667 junto al hombre que lo imprimió. La indagación arrastra a Corso a una peligrosa búsqueda entre los más antiguos archivos y las más selectas bibliotecas.

    “Lo más que me impresionó del libro fue la aventura en torno a lo literario y el amor de la gente por los libros. Me encantó que esta novela de aventura se convirtiera en uno de los libros más vendidos porque es importante que la literatura sea buena y también sea divertida”.

    Un alma sin cadenas, de Katherine Frank, es una biografía de Emilie Brontë, una de las hermanas Brontë, las famosas escritoras inglesas. Ella  y sus hermanas eran muy pobres, pero autoeducadas. Fueron genios de la palabra y tuvieron que  publicar con nombre de varón. En el caso de Emilie escribió Cumbres borrascosas y se convirtió en una heroína. “Me fascina este libro porque muestra cómo la gente, cuando tiene una vocación,  no le importa otra cosa que vivirla y realizarla. Además, manifiesta lo valiente que fue esta mujer para romper el cerco terrible que le había impuesto su destino en la época que le tocó vivir. Me encanta la gente que se atreve a hacer lo que debe”.

    Alarife de sueño, de Enrique Vivoni, es la biografía de Pedro de Castro, el arquitecto que diseñó Casa de España y el Castillo Serallés, entre otros. Esta biografía es  un libro ilustrado con imágenes desde los años 30 hasta la llegada de la modernidad a Puerto Rico. Pedro de Castro tenía una mente muy creativa y aunque murió muy joven dejó un legado arquitectónico increíble.

  “Alarife de sueño me hace repensar sobre nuestra historia. Con este libro redescubrí un Puerto Rico que yo no conocía. También he podido reflexionar sobre lo que sé, lo que no sé y lo que vale la pena aprender”.

    “Para mí un buen libro es uno que me gusta, que me llena, que me enseña, que me dice algo que yo quiero escuchar. Yo entro a la librería La Tertulia  y es como si entrara a una dulcería. Yo me los compraría todos”.
   Para la escritora y profesora de periodismo, la lectura es sumamente importante para adquirir nuevo vocabulario y mejorar las destrezas de redacción y composición. Por eso le sugiere a sus estudiantes de periodismo que lean buena literatura.

   En cuanto a la importancia de la lectura comentó: “La lectura es indispensable tanto para la mujer como para el hombre. Es una fuente de aprendizaje y enriquecimiento personal. Es la clave para el éxito. Es un incentivo para la imaginación. La lectura es importantísima para el desarrollo intelectual, ya sea leyendo frente a una computadora o un  texto impreso. Sin el proceso mental de leer y decodificar no hay desarrollo del intelecto. De modo que la lectura es imprescindible”.

Nota: Este artículo es parte de una serie de entrevistas bajo el título "Qué libros leen las profesionales puertorriqueñas del siglo XXI",  2003.

“La lectura es conocimiento...”

       “La lectura es conocimiento y, para mí, el afán del ser humano es la búsqueda del conocimiento”. Así se expresó la poeta puertorriqueña Vanessa Droz Martínez, quien pertenece a la llamada Generación del 70.

      Esta poeta nació en Vega Baja. Estudió Literatura Comparada e Historia del Arte en la Universidad de Puerto Rico (UPR), recinto de Río Piedras. En el 1980 fundó, junto a otras escritoras puertorriqueñas, la revista cultural Reintegro. Ha publicado dos libros de poesía: La cicatriz a medias (1982) y Vicios de ángeles y otras pasiones privadas (1996). Este último le mereció el primer premio del Instituto de Literatura Puertorriqueña (compartido con Enrique Laguerre) por el mejor libro publicado ese año.

     Vanessa Droz ha sido periodista, líder comunitaria, columnista y crítica de arte. Actualmente tiene su propia empresa de relaciones públicas y diseño gráfico.


      “La lectura es un placer”, comentó. Leer es parte de su quehacer diario y disfruta hacerlo. Los tres libros que más le han impactado en los últimos siete años son: Bartleby y compañía, El manuscrito carmesí y Ficciones.

      Bartleby y compañía, de Enrique Vila-Matos, puede ser considerado como un texto de crítica literaria. El libro trata de los escritores que han optado por no escribir más, ya sea temporalmente o definitivamente. El autor analiza lo que significa la opción del silencio en lugar de seguir escribiendo. Habla de la infinidad de razones que puede tener un escritor para no escribir y lo importante y necesario que, muchas veces, suelen ser esos silencios.

     “Me gustó mucho el libro porque yo creo que hoy día hay muchos escritores que escriben para el mercado en lugar de escribir porque lo necesitan y porque tienen algo que decir. Muchos escriben por reconocimiento. La opción del silencio me parece sumamente importante antes de dejarse arrastrar por las exigencias del  mercado. Éste es un libro que permite mucha reflexión sobre lo que significa realmente el oficio de la escritura”.

     El manuscrito carmesí, de Antonio Gala, es la biografía novelada de “Boabdil el Chico”, el último sultán de Granada. En este libro se dan testimonios de una vida de gozos y sufrimientos por la que desfilan una galería de personajes históricos.

     “Es una obra maravillosa. Boabdil como personaje histórico es interesantísimo. Había designios de cómo él estaba destinado a ser el último rey moro. El libro, además, expone todo ese trasfondo político de lo que está sucediendo en España en el siglo XV con los árabes. Es una época fascinante”.

     Ficciones, de Jorge Luis Borges, es una antología de cuentos de diversos temas: el destino, el tiempo, el ser humano, etc. Incluye relatos detectivescos y cuentos de índole fantástico, entre otros.

      “Lo que más a mí me gusta de Borges en ese libro es el tema de los seres humanos como ficción,  como un invento de nosotros mismos y de los demás. Este libro lo he releído tres veces en mi vida porque es uno de los libros más inteligentes que he conocido, es decir, aporta conocimiento, ilumina la realidad de cada uno”.

      Para Vanessa Droz un buen libro es aquél que tiene fluidez, profundidad y que aporta entendimiento, sobre todo eso, que aporta al aprendizaje. Para ella el ser humano está constantemente en búsqueda de conocimiento. A veces lee un libro por casualidad o por recomendación de sus amigos. Nunca lee lo que está de moda.

     En su trabajo de relaciones públicas tiene que escribir mucho y revisar los textos que le envían. Tanto  la lectura como  el dominio del español le han ayudado mucho en este quehacer. Éste es el modo en que se gana la vida, pero su verdadera pasión es la literatura.

     En cuanto a la importancia de la lectura para la mujer actual, la poeta comentó: “La mujer tiene que leer para tener cultura general porque, como cualquier ser humano, tiene que darse cuenta de que una de las cosas que más atenta contra su desarrollo es la especialización de conocimiento de las áreas de trabajo. La mujer cada día tiene que exigirse más y trabajar más duro que el hombre. No se trata de luchar contra el género masculino, sino que una, como mujer, tiene que esforzarse en ser una mejor persona en todos los niveles. Competencia quiere decir que tú tienes que hacer las cosas bien por ti misma, independientemente de lo que esté haciendo la gente alrededor tuyo”.

Nota: Este artículo es parte de una serie de entrevistas bajo el título "Qué libros leen las profesionales puertorriqueñas del siglo XXI",  2003.